marca sostenible

La creciente preocupación por los problemas que afectan al medio ambiente ha provocado un mayor interés por una arquitectura responsable, que responda mejor a las condiciones medioambientales y que demande un menor consumo energético. Una estrategia ideal para crear una marca sostenible.

Los jardines verticales son una técnica constructiva para la integración arquitectónica de la vegetación en los edificios y su entorno urbano con innumerables beneficios tanto para los edificios, como para las personas y el entorno. Convirtiéndose en una característica importante de una marca sostenible.

 

Orígenes del uso de vegetación en las construcciones

La utilización de la vegetación en la arquitectura, tiene una interesante influencia positiva en esta por su capacidad para modificarla.

El uso de vegetación se puede encontrar bastante a menudo en la arquitectura del norte de Europa y las islas Británicas como respuesta a unas condiciones climáticas adversas.

Las plantas ofrecen un aislamiento superior frente a las construcciones edificios hechos realizadas exclusivamente de madera o piedra. Además de la relativa dificultad para obtención de estos últimos materiales en cantidades suficientes.

 

Idóneos para la regulación térmica del edificio

Como hemos comentado, los jardines verticales pueden ser puede ser un excelente aliado como regulador de la temperatura.

Ciertas ventajas a considerar derivan del proceso de evapotranspiración, a través del cual las plantas incrementan la humedad ambiental y regulan la temperatura, suponiendo en consecuencia una mejora del microclima. Las especies vegetales renuevan el aire del entorno mediante el proceso de fotosíntesis.

Durante el período estival, una envolvente con estas características actuaría como un aislamiento orgánico; protegiendo del sobrecalentamiento los espacios, produciendo brisas frescas alrededor de las edificaciones y propiciando una ventilación natural. Las especies vegetales interceptarían los rayos solares antes de que se generaran fluctuaciones de temperatura en el interior.

Durante el invierno, estos sistemas supondrían una óptima protección al viento, además de contribuir a mantener constantes las condiciones de temperatura interior, evitando pérdidas energéticas.

 

Un buen aliado de la RSC en las empresas

A lo largo de la evolución del uso de jardines verticales en construcción se han desarrollado diversos estudios sobre los efectos que producen estos novedosos sistemas al integrarse en las edificaciones existentes o nuevas, algunos de los cuales los acabamos de reseñar vinculándolos con la regulación térmica de los edificios.

El uso de fachadas vegetales puede brindar una oportunidad para transformar desagradables espacios urbanos y descargar con vegetación entornos especialmente densos, produciendo una satisfacción general en la sociedad como algunos estudios sugieren.

No es necesario que la gente esté inmersa en el espacio verde para la mejora de la salud mental, sino que la visualización de vegetación desde la calle, la oficina o el aula ya tiene efectos positivos. 

Nuestro organismo, y en concreto nuestro cerebro, están provistos de una serie de neurotransmisores y hormonas a los que la ciencia ha atribuido una importancia clave para la regulación emocional. Te animamos a leer nuestro post en el que hablabamos de biofilia para ampliar información sobre este hecho.

Estos efectos positivos que causan los jardines verticales tanto en la sociedad como en el medioambiente, son motivos de peso para considerar la instalación de jardines un buen aliado para el plan de Responsabilidad Social de las organizaciones, ya que, del mismo modo, también influyen directamente tanto en el terreno social como medioambiental.

 

Los jardines verticales, una estrategia de marca sostenible

La construcción sostenible repercute en un mejor rendimiento económico, ya que al contar con trabajadores más felices y motivados (por la segregación de  serotonina, un neurotransmisor principalmente sintetizado en el cerebro y que tiene capacidad para aumentar nuestro sentimiento de satisfacción y bienestar)  supone un mejor rendimiento laboral (ámbito económico) y la percepción por parte del equipo de mejoras en el entorno de trabajo (ámbito social). Para crear una marca sostenible, los jardines verticales son una excelente alternativa.

 

La instalación de jardines verticales supone, por lo tanto, una asociación perfecta para las marcas como estrategia de RSC tanto a nivel interno como externo, algo que conlleva a que la sociedad asocie a la marca con los conceptos de sostenibilidad, ecología, preocupación por el medioambiente y el bienestar general, lucha contra el cambio climático, etc, que ayuda a establecer un vinculo natural con el usuario y a reforzar la imagen de marca.