Naturalizando las ciudades

Naturalizando las ciudades

Naturalizando las ciudades: Según la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, lograr generar una infraestructura verde bien desarrollada, cuya gestión apueste por la renaturalización de las ciudades y el fomento de la biodiversidad, es fundamental para entender los desafíos a los que se enfrenta la administración de los espacios verdes.

La vegetación tiene un papel protagonista en la “naturalización” de las ciudades. Particularmente los árboles son un elemento estratégico, articulan beneficios tanto ambientales como sociales.

La presencia de los árboles es un requisito que frecuentemente demandan los habitantes para la ciudad, pues en el imaginario colectivo son emblema de una ciudad más amable. Efectivamente, la falta de verde y especialmente de árboles se asocia con una exposición a mayor temperatura del aire, a la formación de islas de calor, y al aumento de la contaminación.

La alteración de la cubierta vegetal está relacionada con la degradación de los servicios ecosistémicos de regulación, de ahí que la naturalización se conciba para mejorar las condiciones de confort y de calidad del aire. A pesar de que las ciudades son ambientes fuertemente dominados por el ser humano, inevitablemente dependen de la naturaleza por los muchos beneficios que los habitantes reciben directamente, derivados del funcionamiento ecosistémico sobre los que se han establecido.

 

Beneficios que se multiplican

La naturalización urbana y las soluciones basadas en la naturaleza (NBS o Nature Based Solutions) es parte de diversas herramientas que intentan promover ciudades resilientes.

 

La tendencia de jardines verticales y cubiertas ajardinadas como naturalización de las ciudades va cobrando mucha importancia. Ciudades como Múnich, Berlín, Barcelona, Portland, Singapur o Rotterdam están realizando una fuerte apuesta por las cubiertas verdes y sus beneficios con distintas iniciativas y subvenciones, o incluso en Utrecht, se diseñaron 316 cubiertas verdes para paradas de autobús y 96 más con paneles solares”

 

Los beneficios de una cubierta verde son varios: acercamos el verde y la sensación de naturaleza a nuestras ciudades, mejoramos el paisaje y biodiversidad consiguiendo una conexión entre espacios y logramos beneficios para el edifico y el metabolismo urbano.

También se reduce la contaminación y se mitiga el efecto isla de calor, estabilizando las temperaturas, es un gran aislante térmico y acústico, generando menor gasto energético.

Esto, combinado con un sistemas de paneles solares y captación de agua de lluvia, puede generar energía de manera limpia y eficiente, aumentando la eficiencia y el nivel de autoabastecimiento de los edificios.

 

(Proyecto de la imagen: Jardín vertical exterior Credit Agriculture. 
Cliente: Credit Agriculture Bank
Colaborador: Hidroplant
Lugar: Suiza)