Los edificios sostenibles están cada vez más presentes en las ciudades. Con la intención de preservar el medio ambiente y limitar las emisiones de CO2, actualmente existen varias certificaciones de aplicación en construcción sostenible, que permiten poner en valor las mejores aplicadas tanto en los procesos de construcción como en el uso de los edificios. 

 

Hablamos de las Certificaciones de sostenibilidad, instrumentos que permiten puntuar a los edificios y asegurar que cumplen con los requisitos de construcción sostenible, y el uso de tecnologías y técnicas de gestión que aseguren la eficiencia energética con bajo impacto ambiental. 

 

Tipos de certificados evaluación de la sostenibilidad de los edificios

Certificaciones BREEAM

En este post vamos a hablar de las certificaciones BREEAM

Creado en Inglaterra en 1990, BREEAM® (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology) es un método de evaluación y certificación de la sostenibilidad de la edificación a nivel internacional con más de 564.000 edificios certificados en 78 países.  Su aplicación se realiza de forma privada y voluntaria, logrando una escala de sostenibilidad del edificio, adaptado al castellano y a la normativa española desde el año 2010. 

Este sello promueve edificios más saludables, más eficientes en los recursos que emplean y más respetuosos con el medio ambiente. Se traduce en una escala de sostenibilidad que otorga hasta 10 categorías que van mucho más allá de la eficiencia energética. 

 

¿Cómo funciona?

El Asesor BREEAM® lidera un proceso de evaluación en el que todas las partes (promotor, equipo de diseño, contratista…) deben implicarse para alcanzar la mejor puntuación posible en el nivel de sostenibilidad del edificio, que da lugar a una clasificación de cinco niveles: Correcto, Bueno, Muy Bueno, Excelente y Excepcional.

 

El método de certificación se basa en la otorgación de puntos según el grado de cumplimiento de los requisitos establecidos en cada una de las 10 categorías evaluadas, y siempre en función de las evidencias aportadas por el Asesor BREEAM.

Las categorías que se evalúan son:
  1. Innovación. Permite el reconocimiento de mejoras en el ámbito de la sostenibilidad. Ya que no suelen recompensarse a través de otros requisitos estándar
  2. Contaminación. Provocada por el edificio desde diferentes puntos de vista. La reduce y evita:
    • El nivel de emisiones de gases efecto invernadero y de agotamiento de ozono
    • La contaminación de los propios cursos de agua provocados por inundaciones localizadas en el emplazamiento
    • La reducción de la contaminación lumínica y acústica
  3. Uso del suelo y ecología. Permite mantener y mejorar el valor ecológico del emplazamiento. Esto antes y después de la realización de las obras de construcción
  4. Residuos. Se diferencian en dos partes:
    • La gestión eficaz de los residuos de la obra
    • La gestión de los residuos relacionados con el funcionamiento del edificio
  5. Materiales. Especificación de materiales de construcción con un bajo impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida del edificio y un aprovisionamiento efectuado de forma responsable
  6. Gestión. Evalúa las prácticas de construcción responsable durante la obra, procurando que los impactos que genere la construcción sean los mínimos posibles. Además permite diseñar, planificar y entregar edificios accesibles, funcionales y participativos
  7. Salud y Bienestar. Categoría orientada al confort de los usuarios desde diferentes puntos de vista:
    • Iluminación natural y artificial
    • Confort térmico y acústico
    • Calidad del aire interior
    • Acceso seguro al edificio
  8. Energía. Impulso de edificios que minimicen el consumo de energía operativa a través de un diseño adecuado, reduciendo así las emisiones de CO2.
  9. Transporte. Mejora la movilidad de las personas proporcionando alternativas distintas al vehículo privado y fomentando los trayectos a pie o en bicicleta en areas de estilos de vida más saludable.
  10. Agua. Reducción del consumo de agua potable en todos los usos del edificio, impulsando la reutilización de agua.

Se suman los puntos obtenidos en cada categoría, se aplica un factor de ponderación ambiental que tiene en cuenta la importancia relativa de cada área de impacto, y se suman puntos directos en el caso de existir una innovación o un rendimiento ejemplar en un requisito concreto.

(Fuente de la imagen: https://breeam.es/como-certificar/ )

 

Beneficios de contar con certificado BREEAM

Los beneficios de la metodología Breeam pueden clasificarse en hasta cuatro categorías que implican ventajas a nivel social, cultural, económico y, por supuesto, ambiental. Se trata por tanto de una serie de ventajas de las que no solamente se benefician los usuarios directos, sino que inciden también sobre el entorno y suponen, sin duda, una revalorización de los inmuebles.

 

1. Beneficios Sociales

La aplicación de los requisitos que puntúan los sistemas BREEAM, supone una mejora de calidad de vida de las personas en los edificios donde se aplica, orientados a una mejora de la calidad del aire excepcional.

 

2. Beneficios Culturales

La capacidad de transformación del mercado al hacer una promoción de los materiales constructivos que sean sostenibles, incide directamente sobre la comunidad, tanto para la construcción, como para la rehabilitación y la gestión posterior.

 

3. Beneficios Económicos

La metodología Breeam ofrece a los usuarios un importante ahorro de costes a largo plazo.  Además, se incrementa el valor de los inmuebles en hasta un 7,5% . Su aplicación suponen una gran ventaja competitiva para los edificios donde se aplica.

 

4. Beneficios Ambientales

El objetivo de mejorar la eficiencia energética de los edificios, supone reducir sus emisiones de CO2, y esto repercute directamente sobre el medioambiente de forma positiva.

 

La utilización de jardines verticales y muros verdes en proyectos de edificios sostenible, gracias a sistemas de certificación como BREEAM, puede ser computada de manera específica y ayudar en la evaluación global de un edificio, al supoenr un incremento de zona verde por metro construido. En próximos post, profundizaremos en los puntos en los que los jardines verticales pueden sumar puntuación dentro del sistema BREEAM.