Arquitectura sostenible frente al cambio climático
Arquitectura sostenible frente al cambio climático

Desde los diseños iniciales hasta la fabricación de los productos, los arquitectos e ingenieros tienen las herramientas y la capacidad para mejorar el futuro y realizar arquitectura sostenible contra el cambio climático.

Gran parte de las decisiones diarias que toman al diseñar tienen consecuencias en el clima; y cada una de ellas puede ayudar a reducir las emisiones de carbono y la dependencia de combustibles fósiles.

Los encargados de crear nuestros productos de uso diario y construir los espacios que habitamos (desde ingenieros mecánicos a arquitectos) juegan un papel importante en la lucha contra el cambio climático.

El cambio climático como problema

El cambio climático es una realidad y va en aumento. Sus efectos son evidentes en la subida del nivel del mar, tormentas cada vez más intensas y frecuentes, sequías o inundaciones. Estos cambios en los patrones climáticos causan un fuerte impacto en la vida de las personas: escasez de recursos, comunidades desplazadas, mayor riesgo de desastres, convulsión política y económica… El calentamiento global no es solo un problema para el medioambiente; es un problema para la humanidad.

El aumento de las temperaturas también tiene consecuencias para las empresas. La energía es uno de los factores que más contribuyen al cambio climático: supone el 78% de las emisiones de efecto invernadero en Europa. Y es previsible que, conforme sigan aumentando las temperaturas, se incrementen también los costos energéticos.

¿Cómo influye la arquitectura sostenibleen la lucha contra el cambio climático?

Los arquitectos e ingenieros pueden combatir el cambio climático con un diseño que incremente la productividad.

El sector de la edificación es responsable del 40% de las emisiones de CO2, del 30% del consumo de materias primas, del 20% del consumo de agua, del 30% de la generación de residuos y de una parte importante de la ocupación del suelo, según un informe de Ihobe, que ilustra con datos el impacto ambiental de uno de los motores clave de cualquier economía.

Un proceso industrial, por definición, genera contaminación. Edificar supone consumir materias primas, tratarlas para que sean utilizables, transportarlas y la puesta en marcha de la obra.  En el caso de la construcción, la solución está en el origen: en la fase de arquitectura.

¿Cómo ayudan los jardines verticales en este proceso contra el cambio climático?

La incorporación de jardines verticales y techos verdes en arquitectura son cada vez más reconocidos nacional e internacionalmente por sus beneficios ambientales.

Se trata de unidades de diseño y de control bioclimático que se crean al cubrir total o parcialmente una cubierta, fachada o pared con plantas.

A partir del enfriamiento de la superficie de los tejados, los techos verdes contribuyen a mitigar los efectos del calentamiento global a nivel regional de varias maneras:

  • En primer término, mediante la disminución del calor en los edificios y su entorno lo que a su vez permite el descenso del consumo de energía y consecuentemente la reducción de las emisiones de gases que alimentan el efecto invernadero.
  • En segundo lugar, los techos verdes mitigan el impacto de las UHIE (Urban Heat Island Effect) a través del proceso de evapotranspiración, la liberación de agua de enfriamiento en la atmósfera, y la reducción de la temperatura ambiente.

Estas estructuras verdes regulan la temperatura de los edificios y protegen a su entorno de los grandes cambios de temperatura los que a su vez impulsan mayor consumo de energía.

Palabras finales sobre Arquitectura sostenible y cambio climático

Con la disminución o la eliminación de la calefacción y el aire acondicionado, los llamados edificios sostenibles consumen niveles sustancialmente más bajos de energía.